La Comisión Europea publicó el 10 de junio de 2026 su guía definitiva para el marcado y etiquetado de contenido generado por IA — el llamado «Código de Prácticas» bajo la Ley de IA de la UE. El documento especifica lo que espera a las empresas en toda la zona del EEE, incluida Noruega, cuando los requisitos legalmente vinculantes entren en vigor en pocas semanas.
¿Qué exige la ley?
El núcleo de la normativa es el artículo 50 de la Ley de IA de la UE, que obliga a lo que la UE denomina «desplegadores» — es decir, empresas que utilizan sistemas de IA — a informar claramente a los usuarios de que se encuentran con contenido generado o manipulado artificialmente. Los requisitos son más amplios de lo que muchos creen.
Además, se exige a los proveedores de modelos de IA generativa que incorporen firmas legibles por máquina — las llamadas marcas de agua — en audio, imagen, video y texto, para que el contenido pueda rastrearse hasta una fuente de IA.

Iconos de IA de la UE estandarizados y marcas visibles
La Comisión ha desarrollado un conjunto de «Iconos de IA de la UE» estandarizados que las empresas pueden integrar voluntariamente para señalar contenido sintético. Aunque el uso de estos iconos es opcional, el requisito de un etiquetado claro y prominente no lo es. Una pequeña nota a pie de página en los términos y condiciones no será suficiente — el etiquetado debe ser visible y presentarse en el momento en que el usuario se encuentra con el contenido, según la guía de la Comisión.
«Los europeos tienen derecho a saber si lo que ven, oyen o leen ha sido creado o modificado por la IA — especialmente cuando dicho contenido puede moldear el debate público.» — Henna Virkkunen, vicepresidenta de la UE para la soberanía tecnológica
Los escépticos advierten sobre las debilidades
No todos están convencidos de que las medidas sean lo suficientemente robustas. Expertos que participaron en la Conferencia Anual de la IBA han señalado lo que podría ser una debilidad fundamental de la tecnología detrás de la normativa: las marcas de agua, según ellos, pueden eliminarse con relativa facilidad, y quienes deliberadamente quieran difundir contenido falso de IA no lo etiquetarán voluntariamente de todos modos. Estas preocupaciones no han sido abordadas oficialmente por la Comisión hasta ahora, y queda por ver cómo funcionará la aplicación en la práctica.
Grandes multas por incumplimiento
Las consecuencias del incumplimiento son significativas. El incumplimiento de los requisitos de transparencia de la Ley de IA puede dar lugar a multas administrativas de hasta 15 millones de euros, o el tres por ciento de la facturación anual global total de la empresa — se aplicará la cantidad más alta. Para otras infracciones más graves de la ley, las multas pueden ascender a 35 millones de euros o el siete por ciento de la facturación global.
¿Qué deben hacer ahora las empresas noruegas?
Dado que Noruega forma parte del EEE, los requisitos de la Ley de IA de la UE se aplicarán en la práctica a las empresas noruegas que se dirijan al mercado europeo. Esto significa que las empresas aquí en casa tienen un tiempo muy limitado para adaptarse.
La Comisión recomienda que las empresas comiencen con una revisión sistemática de todos los flujos de trabajo en los que se utiliza la IA para producir o modificar contenido — desde marketing y servicio al cliente hasta formación interna. Posteriormente, deben implementarse mecanismos de etiquetado claros y prominentes. También se requiere documentación: el propósito del sistema, un resumen de los datos de entrenamiento, las mediciones de rendimiento y los procedimientos de monitoreo continuo deben poder presentarse a las autoridades reguladoras.
Se espera que una lista pública de empresas que han firmado el Código de Prácticas voluntario se publique en julio de 2026 — el mes antes de que los requisitos se conviertan en ley.
Cronología hacia la entrada en vigor
Para las empresas noruegas que aún no han comenzado el trabajo de adaptación, la ventana de tiempo es escasa — pero todavía hay margen de maniobra.
