La UE ha alcanzado un acuerdo provisional para simplificar la Ley de IA y retrasar los plazos para los requisitos reglamentarios más exigentes. El Parlamento Europeo aprobó los cambios en junio de 2026, principalmente porque los estándares técnicos de armonización necesarios para la implementación han tardado más de lo esperado en desarrollarse.
Los plazos se retrasan significativamente
El cambio más importante es que los sistemas de IA de alto riesgo independientes — que incluyen biometría, infraestructura crítica, educación, empleo, migración y aplicación de la ley — ahora tienen una nueva fecha límite de cumplimiento: el 2 de diciembre de 2027. Esto es 16 meses después de la fecha límite original del 2 de agosto de 2026, según el material de origen.
Para los sistemas de IA de alto riesgo integrados en productos físicos, como ascensores o juguetes, el plazo se ha pospuesto aún más — hasta el 2 de agosto de 2028.
El retraso ofrece un respiro real para muchas startups en fase inicial, pero no elimina los costes de cumplimiento.

Medidas de apoyo para startups y pymes
Paralelamente a los aplazamientos, la ley revisada contiene una serie de alivios concretos dirigidos a las empresas más pequeñas.
España ya tiene un programa nacional de sandbox de IA en funcionamiento, y un programa piloto a nivel de la UE, EUSAiR, se ejecutó de octubre de 2025 a abril de 2026.
Los costes son reales, incluso después del aplazamiento
A pesar de los retrasos y los alivios, los costes reales de cumplimiento son significativos. Según estimaciones de 2026, la configuración inicial de un sistema de gestión de calidad para una empresa mediana (100–250 empleados) puede costar entre 193 000 y 330 000 euros. La supervisión y certificación continuas pueden ascender adicionalmente a entre 71 400 y 150 000 euros anuales. Para productos individuales, el coste inicial promedio de cumplimiento se estima en más de 50 000 euros por sistema de alto riesgo.
Advertencia sobre el riesgo operativo
La agencia de calificación crediticia S&P Global Ratings señala que los cambios, a pesar de las intenciones, pueden crear riesgos operativos y consecuencias no deseadas — especialmente para las empresas más pequeñas que adoptan sistemas de IA de alto riesgo sin tener procesos robustos de gestión de riesgos implementados. El aplazamiento puede tentar a las empresas a posponer la preparación necesaria, lo que podría hacer que la transición a la normativa sea aún más exigente.
Se insta a las startups que operan en los ámbitos de empleo, crédito, salud o IA para la administración de justicia, a comenzar el trabajo de cumplimiento ahora, en lugar de esperar a que se acerquen los plazos.
El camino a seguir
El acuerdo provisional debe ser aprobado formalmente antes de que entre en vigor. El material de origen indica que el objetivo general es hacer que la Ley de IA de la UE sea más factible — especialmente para las empresas impulsadas por la innovación — sin renunciar a los principios centrales del desarrollo responsable de la IA.
Para los actores noruegos y europeos en la industria de la IA, los aplazamientos significan que hay tiempo para prepararse a fondo — pero que el panorama de costes y los requisitos, en última instancia, no desaparecen.
Fuentes: Cyprus Inform / EU AI Act News, análisis de S&P Global Ratings, documentación oficial de la Comisión Europea sobre la Ley de IA (a través de material de origen fechado en 2026).
