En resumen
- Google compra potencia de cálculo directamente a SpaceX, lo que refuerza la percepción de que Nvidia y la infraestructura avanzada de GPU siguen siendo recursos críticos.
- Los últimos resultados de Broadcom respaldan la misma imagen: la demanda de capacidad de cálculo de IA sigue creciendo con fuerza.
- Un mercado de infraestructura en la nube basada en el espacio de rápido crecimiento crea nueva competencia para los hiperescaladores tradicionales como AWS y Azure.
- Empresas como Starcloud ya han entrenado modelos de IA en órbita terrestre —y han recaudado 170 millones de dólares en una Serie A en tiempo récord.
En la intersección entre la tecnología espacial y la inteligencia artificial, una nueva batalla por la infraestructura está tomando forma. Google ha llegado a un acuerdo con SpaceX de Elon Musk para comprar capacidad de cálculo, según Stratechery. Combinado con el fuerte crecimiento del fabricante de semiconductores Broadcom, esto dibuja un panorama de un mercado donde el acceso a la potencia de cálculo bruta sigue siendo el principal cuello de botella en el desarrollo de la IA.
Optimista para Nvidia — de nuevo
Tanto el acuerdo de Google con SpaceX como las últimas perspectivas trimestrales de Broadcom apuntan en la misma dirección: la demanda de capacidad avanzada de GPU está lejos de estar satisfecha. Cuando uno de los proveedores de la nube más poderosos del mundo elige comprar capacidad de cálculo externa en lugar de construir exclusivamente sus propios centros de datos, es una señal de que ni siquiera los actores más grandes pueden escalar lo suficientemente rápido por sí solos, según el análisis de Stratechery.
Broadcom, que produce chips de red y aceleradores de IA personalizados para grandes clientes como Google, informó perspectivas que confirman que el apetito de inversión en infraestructura de IA se mantiene alto hasta bien entrado 2026.
Ni siquiera los mayores actores de la nube pueden escalar lo suficientemente rápido por sí solos —y eso dispara la demanda de capacidad externa

Infraestructura en la nube basada en el espacio: un nuevo mercado toma forma
Google no es el único que busca soluciones en el espacio exterior. Un grupo de empresas está construyendo lo que podría ser la próxima generación de infraestructura en la nube —en órbita terrestre.
Un denominador común de muchas de estas soluciones es la afirmación de costos energéticos drásticamente más bajos. Starcloud, por ejemplo, afirma que el entrenamiento de IA en el espacio puede costar hasta diez veces menos en términos de energía en comparación con los centros de datos terrestres. Esto aún no ha sido verificado de forma independiente, pero si las afirmaciones son ciertas, podría cambiar fundamentalmente el cálculo para los grandes actores de la IA.
Microsoft y Amazon tampoco se quedan atrás
Los otros dos grandes hiperescaladores siguen de cerca el desarrollo. Amazon Web Services ya ofrece el servicio AWS Ground Station para comunicación y procesamiento de datos por satélite, y ha invertido fuertemente en su propia constelación de satélites, Amazon Kuiper. En una comparación de noviembre de 2023, AWS fue nombrada la plataforma en la nube líder para teledetección y aprendizaje automático, según el material de investigación.
Microsoft Azure, por su parte, ha establecido una asociación con SpaceX para Starshield —la variante militar de Starlink— donde los servicios en la nube de Azure se integran directamente en la capa de satélites a través del procesamiento de borde incorporado.
¿Qué pasará en la WWDC?
El análisis de Stratechery también aborda a Apple y el próximo evento WWDC, donde la expectación se centra en la estrategia de IA de la compañía y la dinámica política que la rodea. Lo que Apple presentará concretamente y la posición que la empresa adoptará en el panorama de la IA cada vez más politizado, es una de las grandes preguntas en la industria tecnológica en este momento. Los detalles de la fuente son escasos y, por ahora, hay poco concreto que informar.
Una batalla por la infraestructura sin ganadores claros aún
Lo que está claro es que la capacidad de infraestructura —ya sea en tierra o en órbita— sigue siendo el bien más escaso y crítico en la era de la IA. La decisión de Google de comprar capacidad a SpaceX, en lugar de depender exclusivamente de sus propios recursos, ilustra que incluso los actores más grandes se mueven en un mercado donde la oferta apenas sigue el ritmo de la demanda.
La fuente es Stratechery, conocida por sus análisis tecnológicos bien documentados, pero cabe destacar que parte del material base —especialmente las afirmaciones de empresas como Starcloud sobre el ahorro de energía— no ha sido verificado de forma independiente hasta la fecha.
