Amazon y la empresa de IA Anthropic han cerrado un nuevo gran acuerdo por el cual el gigante del comercio electrónico inyecta 5 mil millones de dólares en la compañía detrás de los modelos Claude. A cambio, Anthropic se ha comprometido a adquirir servicios en la nube de Amazon Web Services (AWS) por un total de 100 mil millones de dólares, según TechCrunch.

Esta no es la primera vez que ambas empresas firman un acuerdo recíproco de este tipo, y la transacción sigue un patrón que se ha vuelto cada vez más común en la industria de la IA.

Dinero en círculo – así funciona el acuerdo

Estructuralmente, esto es lo que los analistas denominan un «acuerdo circular de IA»: Amazon invierte en Anthropic, y Anthropic utiliza gran parte de ese capital para comprar los propios servicios de Amazon. El resultado es que el dinero, en gran medida, regresa al inversor, en este caso, Amazon.

5 mil millones USD
Nueva inversión de Amazon en Anthropic
100 mil millones USD
Compras comprometidas de AWS por parte de Anthropic

La enorme asimetría entre el tamaño de la inversión y el compromiso de compra –una diferencia de veinte veces– es llamativa y subraya lo estrechamente entrelazados que están ahora los destinos de ambas empresas.

Amazon inyecta 5 mil millones en Anthropic y recupera 100 mil millones en compras de AWS

Expertos de la industria advierten contra la «financiación circular»

Este tipo de acuerdos está recibiendo crecientes críticas por parte de los analistas de mercado. Jacob Bourne de eMarketer ha señalado anteriormente que esta tendencia demuestra que la industria de la IA no está muy diversificada, y que tales construcciones no reflejan necesariamente una demanda real y orgánica de servicios de IA.

Cuando las automatizaciones críticas para el negocio se ejecutan exclusivamente en los modelos de un solo proveedor, los cambios en la API, los aumentos de precios o las limitaciones del servicio pueden detener las operaciones de la noche a la mañana.

La crítica se extiende por varias líneas. En primer lugar, se cuestiona si tales acuerdos contribuyen a inflar artificialmente los valores de mercado, de una manera que recuerda la situación previa al estallido de la burbuja de las puntocom. En segundo lugar, los estrechos vínculos pueden crear un riesgo sistémico: si una de las grandes empresas de IA tiene problemas, podría, según las firmas de análisis, desencadenar una reacción en cadena a través de toda la red de acuerdos recíprocos.

Anthropic se compromete a gastar veinte veces lo que Amazon invierte, de vuelta a la propia Amazon.
Amazon inyecta 5 mil millones en Anthropic y recupera 100 mil millones en compras de AWS

Riesgo de dependencia del proveedor

Para las empresas que construyen soluciones sobre los modelos de Anthropic a través de AWS, el acuerdo actualiza una discusión más amplia sobre el bloqueo de proveedor. Cuando un actor está profundamente integrado en las API y la infraestructura de datos propietarias de una plataforma, cambiar a alternativas se vuelve costoso y complicado.

La analista de la industria Rebecca Wettemann lo ha descrito así: los proveedores apuestan a que los altos costos de cambio al reconstruir soluciones en otra plataforma harán que los clientes sean «pegajosos», es decir, que queden atrapados.

Poder de mercado y derecho de la competencia

El acuerdo entre Amazon y Anthropic también podría atraer la atención de las autoridades de competencia. Los vínculos exclusivos y los ecosistemas cerrados podrían, en principio, obstaculizar la capacidad de los nuevos actores para competir y, en última instancia, entrar en conflicto con la legislación de competencia.

Cabe señalar que la industria de la IA, en general, ha generado beneficios limitados en comparación con la enorme cantidad de capital invertido. OpenAI, según las previsiones disponibles, estima pérdidas operativas de hasta 74 mil millones de dólares solo en 2028, una cifra que ilustra cuán inmaduro es aún el panorama de la rentabilidad.

Anthropic y Amazon no han comentado hasta el momento las críticas sobre la estructura del acuerdo más allá de los comunicados de prensa públicos, según TechCrunch.